Explosivo aumento de expulsiones escolares: Un llamado a gestionar la convivencia desde la prevención y los datos

Asesoría
Explosivo aumento de expulsiones escolares: Un llamado a gestionar la convivencia desde la prevención y los datos
  • Datos de la Superintendencia de Educación revelan que las expulsiones se multiplicaron por ocho entre 2016 y 2024. Expertos advierten que la sanción es el eslabón final de una cadena de alertas previas —como ausentismo y bajo rendimiento— que debemos aprender a gestionar a tiempo.

La gestión de la convivencia escolar enfrenta uno de sus momentos más críticos. Según cifras recientes dadas a conocer por la Superintendencia de Educación y consignadas por Cooperativa, las expulsiones en colegios públicos y particulares subvencionados han experimentado un aumento drástico, creciendo 8 veces entre 2016 y 2024.

Para los equipos directivos y sostenedores, estas cifras no son solo una estadística alarmante, sino una señal de que el enfoque reactivo ya no es suficiente.

Los datos sobre la mesa
El reporte es contundente respecto a la severidad de las sanciones:

  • Expulsiones: Pasaron de 167 casos en 2016 a 1.304 en 2024.
  • Sanciones severas (total): Se triplicaron en el mismo periodo, alcanzando los 2.423 casos.
  • Causa principal: La agresión física entre estudiantes lidera las causales con un 45,7%, seguida por un aumento en hechos de alta complejidad como porte de armas y consumo de drogas.

La lectura estratégica: Gestionar la trayectoria, no solo el conflicto
Más allá del hecho de violencia puntual, el análisis de la Superintendencia entrega una clave fundamental para la gestión educativa moderna: el perfil del estudiante sancionado.

La Superintendenta Loreto Orellana destacó que estos alumnos suelen arrastrar dificultades previas visibles, principalmente bajo rendimiento y ausentismo crónico. Esto confirma lo que desde Numerus hemos observado en el trabajo con cientos de establecimientos: la expulsión es, muchas veces, el resultado final de una “trayectoria de riesgo” que no fue gestionada a tiempo.

Mario Aguilar, presidente del Colegio de Profesores, refuerza esta visión señalando que la crisis no se resolverá únicamente con sanciones, sino abordando la salud mental de manera integral.

Ante este escenario, desde Numerus creemos que la tecnología de gestión no puede limitarse a registrar la sanción (“la hoja de vida”). Debe actuar como un radar preventivo.

Un sistema de gestión integrado permite a los equipos de convivencia:

  • Cruzar datos: Identificar correlaciones entre inasistencias, bajas notas y anotaciones negativas antes de que escalen a una agresión grave.
  • Centralizar la información: Que el historial del alumno esté disponible para orientadores y docentes para activar protocolos de acompañamiento temprano.
  • Gestionar colaborativamente: Pasar de la lógica punitiva a la “gestión colaborativa de conflictos”, monitoreando los compromisos y acuerdos con las familias.

En 2026, el desafío no es solo aplicar la normativa (“Aula Segura”), sino utilizar la información para proteger las trayectorias educativas y evitar que la violencia sea la única respuesta. ¿Tu colegio cuenta con las herramientas para detectar estas alertas a tiempo? En Numerus, transformamos datos en decisiones que cuidan tu comunidad escolar. Hablemos de cómo fortalecer tu gestión de convivencia hoy.

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