Un reciente informe del Centro de Estudios del Mineduc ha puesto cifras a una tendencia que genera un intenso debate en el mundo educativo: entre 2016 y 2025, 460 programas de pedagogía de pregrado regular habrán cerrado a nivel nacional. Esta contracción de la oferta formativa divide a los expertos y plantea desafíos directos para la gestión de los establecimientos escolares, que ya enfrentan un complejo escenario para la atracción y retención de talento.
El debate está instalado y se mueve entre dos polos: la defensa de la calidad formativa y la urgencia de evitar un déficit mayor de docentes.
Dos caras de una misma moneda: Calidad vs. déficit
La discusión sobre el cierre de programas tiene dos lecturas principales que explican la complejidad del escenario actual.
Argumento 1: Una señal de calidad y mejora del sistema
Para algunos expertos, como Verónica Cabezas de Elige Educar, esta disminución de programas es un resultado esperable e incluso deseable de la Ley 20.903, que creó el Sistema de Desarrollo Profesional Docente. Según esta visión, la ley elevó las exigencias de acreditación y calidad, provocando la salida de universidades que no cumplían con los nuevos estándares, especialmente privadas no acreditadas. Se argumenta que las universidades estatales y privadas del CRUCH han mantenido su matrícula estable en los últimos diez años y que el interés por estudiar pedagogía no ha caído, con un aumento en las postulaciones de primera preferencia en los últimos dos años.
Argumento 2: Un riesgo que agudiza la crisis de docentes
En la vereda opuesta, especialistas como Marilú Matte, del Consejo de Decanos de Educación de Universidades Privadas, advierten sobre una nueva realidad. Si bien inicialmente cerraron programas que no cumplían con la ley, actualmente incluso universidades acreditadas, tanto públicas como privadas, están suspendiendo admisiones. La razón principal es que los altos requisitos de puntaje de ingreso impiden llenar las vacantes disponibles, lo que las obliga a no abrir nuevos cupos. Esta situación, argumentan, solo ahondará la crisis ante el proyectado déficit de profesores para el país. Un ejemplo de esto es la suspensión de matrículas en carreras de pedagogía en la Universidad Mayor y las dificultades de admisión en la Universidad de Tarapacá.
El impacto directo en la gestión de los colegios
Más allá del debate legislativo, esta tendencia tiene consecuencias prácticas y urgentes para los equipos directivos:
- Dificultad para encontrar docentes idóneos: La menor oferta de programas formativos, sumada a la ya conocida falta de profesores, se agrava en ciertas regiones y asignaturas. El informe del Mineduc revela que hay regiones que no tienen oferta para formar profesores de Ciencias o Matemáticas.
- Aumento de horas sin profesor calificado: Esta realidad se conecta directamente con otro dato preocupante: el 40% de los colegios en Chile tiene al menos una hora de clases sin un profesor idóneo, con déficits aún mayores en regiones como Atacama, Los Lagos y Los Ríos.
- Cambio en el perfil de los nuevos docentes: Mientras los programas regulares disminuyen, los programas de prosecución de estudios han aumentado en 48 en el mismo período, con un crecimiento de matrícula del 35,8% entre 2023 y 2025. Esto implica un cambio en el perfil de los nuevos profesionales que llegan al sistema, un factor que los equipos de gestión deben considerar en sus procesos de reclutamiento e inducción.
Navegando la incertidumbre: La necesidad de una gestión estratégica
Mientras el Ejecutivo busca acuerdos en el Congreso para flexibilizar las exigencias de ingreso antes de la publicación de la oferta académica definitiva el 25 de septiembre, la incertidumbre persiste.
Para los establecimientos educacionales, este escenario exige pasar de una postura reactiva a una gestión de personas proactiva y estratégica. No es posible esperar a que las soluciones políticas resuelvan las necesidades inmediatas del aula. Hoy más que nunca, es fundamental invertir en fortalecer los liderazgos pedagógicos, diseñar planes de desarrollo profesional que sean pertinentes y, sobre todo, crear condiciones laborales que fomenten la retención del valioso equipo docente que ya forma parte de la comunidad.
En Numerus Consultoría acompañamos a los equipos directivos a enfrentar estos desafíos, entregando herramientas y asesoría para optimizar la gestión de personas y fortalecer las capacidades internas, asegurando la continuidad y calidad del proyecto educativo en un entorno cada vez más complejo.