Con cinco años de experiencia utilizando Numerus, Enrique Hidalgo ha sido testigo de buena parte de la evolución de la plataforma y de cómo la tecnología puede transformar, de manera concreta, la gestión de una red escolar. Hoy, a cargo de cinco establecimientos, 2.500 estudiantes y 300 funcionarios, destaca la confianza construida durante estos años, el impacto de la automatización y los desafíos que vienen para llevar la información desde la operación hacia una gestión cada vez más estratégica.
En esta oportunidad quisimos conversar con alguien que ha acompañado parte importante de nuestro camino. Enrique Hidalgo Reyes, Director de Administración y Finanzas de la Fundación Almirante Condell, con sede en Valparaíso, conoce Numerus desde sus primeros años y ha vivido junto a su equipo la incorporación progresiva de la plataforma a distintos procesos de la Fundación.
Lo que comenzó con remuneraciones hoy también incluye la gestión contable, y ese recorrido ha tenido un impacto concreto en la forma en que la institución organiza su trabajo. Para Enrique, sin embargo, la tecnología no se trata solo de automatizar: también se trata de poder confiar en que las herramientas que sostienen una operación crítica estarán disponibles cuando se necesitan.
Enrique, llevas cinco años trabajando con Numerus, prácticamente desde sus primeros pasos ¿Cómo describirías el impacto que ha tenido en la operación de la Fundación?
Ha sido un cambio muy concreto. Partimos con remuneraciones y hoy ya llevamos dos años trabajando también a nivel contable. Ese proceso de automatización, en términos prácticos, nos permitió reducir un equipo de cinco personas a tres. Ese es el alcance real que puede tener una buena automatización de los procesos.
Después de cinco años de relación, mencionas que la confiabilidad es clave para ustedes. ¿Qué significa eso en el día a día de la Fundación?
Para mí, la relación se resume en tres cosas: funcionalidad, un soporte técnico especializado y una plataforma que prácticamente nunca se cae. Y cuando algo falla, generalmente son problemas de terceros, no de Numerus.
Eso es prioritario para nosotros. Si el sistema se detiene, nosotros quedamos sin plan B. Por eso, la estabilidad no es un detalle: es la base de toda la operación.
Como usuario avanzado y alguien que ha visto evolucionar la plataforma, ¿qué tan intuitiva te resulta Numerus?
Cada paso tiene su lógica, y eso está bien pensado. La sincronización con organismos externos, por ejemplo, es prácticamente automática. Donde la intuición del sistema ya no basta es en el control de gestión interno, porque ahí cada institución tiene necesidades distintas y la imaginación de cada usuario es muy amplia.
Si pudieras pedir una nueva funcionalidad, ¿cuál sería?
Sin duda, una reportería más avanzada. Numerus tiene mucha información valiosa, pero hoy los reportes están pensados principalmente para el usuario operativo.
A nivel de directorio, muchas veces necesitamos un dashboard más dinámico, que permita a un representante legal o a un presidente de directorio consultar la información que necesita sin tener que “bucear” en el sistema. Entiendo que Numerus ya está trabajando en esa línea, así que estamos atentos a cómo vaya evolucionando y a que podamos contar con esas herramientas para llevar la información a un nivel más estratégico.
Finalmente, después de cinco años trabajando con Numerus y desde tu experiencia administrando una red de cinco colegios, ¿qué consejo le darías a otras instituciones que están evaluando digitalizar su gestión?
Que evalúen bien antes de decidir. Antes de elegir Numerus visité más de veinte empresas distintas y solo una me demostró en la práctica que hacía lo que decía que hacía. Ese es el consejo: pedir que te lo demuestren, no que te lo prometan.
Y a Numerus le diría que no pierda el foco: su fortaleza está en las remuneraciones y la contabilidad especializada para colegios, y ese debe seguir siendo siempre el centro de su negocio.