El Ministerio de Educación ha oficializado las fechas y las modificaciones para el Proceso de Admisión Escolar (SAE) 2026, un ciclo que introduce un cambio significativo en su mecanismo de asignación.
Para los sostenedores y equipos directivos, comprender a cabalidad estas nuevas directrices es fundamental para una correcta gestión administrativa, una comunicación eficaz con las familias y una proyección precisa de la matrícula para el próximo año lectivo. A continuación, presentamos un análisis técnico de los hitos y los cambios más relevantes de este proceso.
Calendario del Proceso SAE 2026
Una planificación adecuada requiere tener total claridad sobre los plazos definidos por la autoridad. Los hitos principales son los siguientes:
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Prerregistro en la plataforma: 22 de julio al 4 de agosto de 2025.
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Período principal de postulación: Del 5 de agosto (9:00 h) al 28 de agosto (14:00 h).
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Publicación de resultados (período principal): Entre el 15 de octubre (9:00 h) y el 21 de octubre (14:00 h).
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Resultados de listas de espera: 29 al 30 de octubre de 2025.
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Período complementario de postulación: Del 12 al 19 de noviembre de 2025.
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Resultados (período complementario): Desde el 2 de diciembre (9:00 h).
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Período de matrículas: Del 9 al 23 de diciembre (Regiones de Aysén y Magallanes hasta el 30 de diciembre).
Se recomienda a los establecimientos incentivar a las familias a utilizar el período de prerregistro para familiarizarse con la plataforma, verificar sus datos y explorar la oferta educativa disponible en la vitrina oficial.
Nuevo algoritmo de asignación determinístico
La modificación más sustancial para el proceso 2026 es la eliminación del mecanismo aleatorio de ordenamiento para la asignación de vacantes. Este cambio, establecido en la Ley de Presupuestos 2025 y aplicable solo para este año, introduce un sistema determinístico.
¿Qué implica un algoritmo determinístico?
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Eliminación del azar: El sistema ya no utilizará un componente aleatorio para ordenar a los postulantes en establecimientos con sobredemanda.
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Mecanismo replicable: La asignación se basará en una combinación de datos específicos: el RUN o IPE del postulante y el RBD del establecimiento. Esto significa que, con los mismos datos de entrada, el resultado de la asignación será siempre el mismo, otorgando mayor trazabilidad al proceso.
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Preferencia del postulante: El nuevo sistema respeta rigurosamente el orden de preferencias declarado por las familias. Esto eleva la importancia de que los apoderados realicen un análisis cuidadoso y prioricen sus alternativas de manera estratégica.
“La transición hacia un algoritmo determinístico, aunque sea temporal, es un paso significativo hacia una mayor transparencia y trazabilidad en el Sistema de Admisión Escolar. Para los sostenedores, este cambio subraya una realidad ineludible: la gestión precisa de los datos, desde el RBD hasta la última vacante declarada, ya no es solo una tarea administrativa, sino el pilar sobre el que se construye la confianza de las familias y la predictibilidad de la matrícula. En Numerus, entendemos que la integridad de la información es la base de una gestión educativa exitosa”, indica Jonathan Crespo, CEO de Numerus.
Implicancias para la gestión de las y los sostenedores
Este nuevo escenario exige una gestión proactiva por parte de los establecimientos:
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Comunicación a las familias: Es fundamental que los colegios comuniquen de manera clara a sus comunidades que el orden de preferencia en la postulación es más crucial que nunca.
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Precisión de la información: La correcta carga de la información en la “vitrina de establecimientos” (vacantes, PEI, infraestructura, etc.) se vuelve una herramienta de marketing y transparencia aún más relevante.
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Preparación administrativa: Los equipos deben estar preparados para explicar el nuevo mecanismo y orientar a las familias durante todo el proceso, desde la postulación hasta la gestión de las listas de espera.
El Proceso de Admisión Escolar 2026 introduce un cambio técnico relevante que busca aumentar la transparencia del sistema. Para los establecimientos, el desafío consiste en dominar los nuevos parámetros, gestionar la información con la máxima precisión y comunicar eficazmente estos cambios a su comunidad, sentando así las bases para un exitoso proceso de matrícula y un estable inicio del próximo año escolar.